Buscolasombra











{Agosto 4, 2008}   Calor con batido 4

Querido público, aqui el vídeo que estábais esperando y que había causado tanto misterio. No, no estaba perdido, simplemente que el destino da giros inesperados.

Este vídeo marca el final de la serie de Calor con Batido.

Los echaré de menos.



{Julio 30, 2008}   Mano con Luz

Saqué este pantallazo del vídeo de Calor con Batido 5.

Me gusta.



{Julio 10, 2008}   Calor con batido 5

Yo ya hice lo mio.

Espero vuestros comentarios. Y si son en vídeo, mejor



{Julio 2, 2008}   Calor con batido 3

Aqui está el tercero de la serie. En esta ocasión no es solo el insoportable calor, sino que además los apagones constantes.

Mirar con atención, que aqui hay magia.

Espero que os guste, y si no…

MUAKSS!!!!!!!!



{Junio 22, 2008}   Calor con batido

“Tengo calor… ¡tengo calor!”… es la frase que martillea mi cabeza y casi la única que sale de mi boca en los últimos días.

Soy Sara Jiménez (para algun@s La Loca del Batido) y estoy agobiada, desesperada –sí, desesperada, en toda la magnitud de la palabra- por conseguir algo de frío. No puedo más, necesito refrescarme, respirar, sentir que no me ahogo en las noches…

Ya sé que algunos pensáis que estoy loca. No voy a negar que quizás algo ¿…trastornada…?, aunque yo no era así antes, es todo culpa de este calor abrasador. No podéis haceros una idea de lo que es no dormir noche tras noche, dar vueltas y vueltas empapada viendo cómo llega la claridad de la mañana y empieza un nuevo día otra vez.

He probado todo lo imaginable para conseguir refrescarme, pero no hay manera de encontrar un poquito, sólo un poquito de alivio que me haga olvidar este infierno de verano.

Cada noche me levanto, me acerco a mi batidora y busco un remedio mágico, ¡pero no lo encuentro! Por eso he decidido pedir ayuda, lanzar un grito de socorro esperando que alguien en algún lugar de este ciberespacio me indique dónde puedo ver algo de luz en este asfixiante túnel de desesperación.

Por favor, si estás ahí, si me has encontrado y me ayudas, salvarás mi vida. Y te lo agradeceré eternamente, pero no sólo yo, también mi familia, mis amigos… ¡mi jefe! Porque cada mañana, cuando llego al trabajo sin haber dormido, con esta locura que crece dentro de mí, sus gritos sólo me llevan a recordar más aún el suplicio en el que se han convertido mis noches.

Aquí te espero, aquí me encontrarás mientras sigo intentando encontrar el frío….



etcétera